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Para nadie es un secreto que Chayanne es un artista en toda
la extensión de la palabra. Es cantante, bailarín y
actor, y todo lo hace con un carisma impresionante; a
fin de cuentas, "es todo un espectáculo", como dijo una
de las de mujeres que ayer asistieron al concierto del
puertorriqueño en el Palacio de Eventos, donde más de
cuatro mil personas disfrutaron de su gira Cautivo.
Pero es claro que el encanto de
Chayanne no es la única razón por la que el público acude a sus conciertos.
El talentoso boricua ofreció una buena mezcla de baladas
y de temas bailables.
Con un desbordante entusiasmo el público recibió al artista, quien
apareció a las 8.20 de la noche acompañado por imágenes
de relámpagos y lluvia. Lució pantalones y chaleco negro
brillante, una camiseta blanca y su infantable
acompañante: su sonrisa. Los gritos no se hicieron
esperar e inmediatamente el artista comenzó a cantar
Y tu te vas, para después lucir su talento como
bailarín al ritmo de una pieza instrumental con la que
se deslizó sensualmente por el escenario. La imagen de
una sombra pregrabada se proyectó en una de las
pantallas, bailando ambos en sincronización, hasta que
la imagen comenzó a hacer de las suyas y hasta
complementó al cantante en sus movimientos.
En la tercera canción se subieron al escenario seis bailarines,
quienes junto a ocho músicos lo acompañaron a cantar un
popurrí de Salomé y Boom boom. Después de
interpretar las baladas Yo te amo y Atado a tu
amor, la estrella hizo una pausa para saludar a la
frenética audiencia que no dejó de corear ninguna de sus
canciones.
"Muchas gracias. Hola mi gente de Venezuela, de esta ciudad tan
bella que es Maracaibo". El artista, quien anunció
que el 15 de julio se presentaría para cerrar la Copa
América, le dijo a su público, la mayoría femenino, que
esa noche él haría lo que ellas le pidieran. Y les
cumplió, incluso se abrió la camisa.
Durante las casi dos horas de su concierto, el huracán boricua le
cantó a sus admiradoras y les coqueteó descaradamente.
Les sonrió de manera seductora, les mandó besos desde el
escenario y les guiñó el ojo frecuentemente. Por
galanterías como esas,
Chayanne se ganó incontables "te amo", rosas, cartas, peluches y hasta ropa
interior.
Su recital fue un espectáculo de generaciones, el público incluyó a
abuelas, mamás, hijas y nietas de siete años o menos.
Una afortunada niña tuvo la oportunidad de subir al
escenario y disfrutar al oído una de las 24 canciones
que interpretó.
El repertorio incluyó los clásicos Fiesta en América, Palo
bonito y Este ritmo se baila así. Antes de cantar
Lo dejaría todo Chayanne dijo que se la
dedicaba a Estéfano, el autor del tema, quien
recientemente fue herido de bala en Miami. El compositor
produjo el más reciente disco de Chayanne, Mi tiempo,
del cual interpretó Si nos quedara poco tiempo.
Otra dedicatoria fue Tiempo de vals. Esta vez fue para
"todas las mujeres que sientan que tienen 15 años esta
noche". Un siglo sin ti, Torero, Baila baila,
Caprichosa, Contra vientos y mareas y Cuidarte el
alma también fueron parte del recorrido musical, que
cerró con una actuación magistral: después de despedirse
y ante los gritos eufóricos que pedían "otra",
Chayanne salió al escenario para interpretar Te echo de menos y
Provócame. En esta última se paseó y bailó con unos
zapatos de rueditas junto a sus bailarines.
El espectáculo fue sencillamente cautivante, todo
acompañado de un derroche de luces, efectos especiales,
escenografía y un magnífico equipo de músicos y cuerpo
de baile. |