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Una escenografía sencilla acompañada por un atractivo juego
de luces fueron los complementos perfectos para que el trío
vocal más sonado del momento, Camila, cautivara a sus
admiradores anoche en el Palacio de Eventos con la potencia
de sus voces, lo romántico de sus letras y lo melodioso de
sus canciones en el concierto de la gira Todo Cambió,
producido por Show Warranty (www.showwarranty.com) y patrocinado por el diario La
Verdad.
En el salón
Venezuela se respiraba un ambiente romántico antes de la
aparición en escena de Mario, Samo y Pablo.
Tonos azul, violeta y amarillo e imágenes del grupo en tres
pantallas gigantes sirvieron de preámbulo a la hora y media
que duró el show, donde composiciones para enamorados fueron
el plato fuerte. A los 9.20, Camila apareció en la tarima
ante los insistentes aplausos y gritos de la fervorosa
fanaticada que exigía el inicio del recital.
Abrázame fue
el tema con el que arrancó una noche dedicada a sentimientos
como el amor, la amistad y el despecho. Después de ocho
meses sin cantar ante sus seguidores marabinos, el trío se
entregó por completo con saludos y gestos de cariño hacia la
audiencia. “Que se escuche hasta el cielo Maracaibo”,
gritó Samo, causando un efecto ensordecedor por los gritos
de sus fans.
Conservando
su particular e irreverente look de jeans, camisas, corbatas
y sombreros; los tres intérpretes entonaron cada uno de sus
éxitos junto a una banda de dos músicos. Mario en el
teclado, Pablo en la guitarra y Samo de vocalista fueron
pasando las composiciones de su primer disco: You got my
love, Me da igual, Un feo que sabe amar
(en idioma indígena), No me quiero enamorar, No
tengo nada y Perderte de nuevo formaron parte del
repertorio nutrido en baladas y pop movido.
El carisma de
los mexicanos permitió que hicieran suyo el escenario, donde
no resaltó la producción de efectos especiales, sino los
matices vocales y musicales derrochados por los intérpretes.
Como siempre entregados a sus fanáticos el trío jugó y
compartió con ellos, hasta el punto de acercarse a escasos
metros a la baranda de seguridad e interactuar en una
divertida improvisación con aplausos para presentar a su
banda y a ellos mismos en cada uno de sus roles.
Uno de los
momentos cumbres de la noche fue cerca del final cuando
después de tocar Sólo para ti y Coleccionista de canciones
in- tentaron despedirse, no sin antes dar un mensaje de
reconciliación.
“Estamos
unidos aquí por un pretexto hermoso e invisible que es la
música”, dijo Mario, y agregó: “Sabemos que este país
está pasando por una situación política difícil y no podemos
hablar de eso porque nos vetan y no nos dejan cantar más
aquí, pero queremos decir que por las malas no se piden las
cosas y ustedes son un público que demostró esta noche que
son capaces de entregarse”, finalizó Mario antes de
cantar una vez más Todo cambió y pedir a los presentes que
se tomaran de las manos tres minutos en pro de la
reconciliación, para así despedirse del Palacio de Eventos
con una reverencia. |